Se conoce como ‘phishing’ ( del inglés fishing - pescar) a la suplantación
de identidad (en Internet, pero también por teléfono) que persigue apropiarse
de datos confidenciales de los usuarios. En la Red se utiliza el envío masivo
de correos electrónicos que simulan proceder de entidades de prestigio y
apremian al internauta a actualizar datos personales (nombres de usuario y
contraseña de cuentas bancarias, números de tarjeta de crédito, etc.) a través
de una página que imita a la original. Al introducir los datos en la página
falsa, éstos son ‘pescados’ por los ciberdelicuentes para utilizarlos de
forma fraudulenta.
Se trata de una forma de spam (correos electrónicos no deseados) especialmente
perniciosa, pues no sólo satura los buzones de basura , sino que pone en
peligro la integridad de la información sensible del usuario con graves
consecuencias. La proliferación de estos mensajes fraudulentos obliga a estar
alerta y, de entrada, a tener presente que no se deben ofrecer datos personales
que sean solicitados mediante el correo electrónico sin, al menos, realizar una
comprobación telefónica. El mecanismo de este timo online en auge es el
siguiente:
* El usuario recibe un email de un banco, entidad financiera o tienda de
Internet en el que se le explica que por motivos de seguridad, mantenimiento,
mejora en el servicio, confirmación de identidad o cualquier otro, debe
actualizar los datos de su cuenta. El mensaje imita exactamente el diseño
(logotipo, firma, etc.) utilizado por la entidad para comunicarse con sus
clientes.
* El mensaje puede integrar un formulario para enviar los datos requeridos,
aunque lo más habitual es que incluya un enlace a una página donde actualizar
la información personal.
* Esta página es exactamente igual que la legítima de la entidad —algo
sencillo copiando el código fuente (HTML)— y su dirección (URL) es parecida
e incluso puede ser idéntica gracias a un fallo de algunos navegadores.
* Si se rellenan y se envían los datos de la página caerán directamente en
manos del estafador, quien puede utilizar la identidad de la víctima para
operar en Internet.
El Anti-Phishing Working Group, organización creada en EEUU para combatir este
fraude, asegura que el número y sofisticación del ‘phishing’ enviado a los
consumidores se está incrementando de forma dramática y que “aunque la banca
online y el comercio electrónico son muy seguros, como norma general hay que
ser muy cuidadoso a la hora de facilitar información personal a través de
Internet”.
Articulo Original :
http://www.zonagratuita.com/servicios/noticias/2004/septiembre/Phishing2.htm