Las
nuevas amenazas, los ataques combinados, y la creciente tendencia de los hackers
a buscar y robar información confidencial exige más y mejores medidas de
seguridad.
Un viejo dicho dice que la libertad exige mayor responsabilidad. Comentario
bastante apropiado cuando se trata de pasar del servicio de conexión a Internet
por acceso telefónico a la rápida conexión de banda ancha. Esta le da más
libertad al usuario para navegar durante horas sin parar, a velocidades súper rápidas.
Pero también genera mayores responsabilidades, porque la conexión de banda
ancha es un imán para los hackers, ya que el sistema conectado en forma
constante está más vulnerable. Por eso es preciso tener conciencia de los
aspectos de seguridad en Internet y tomar medidas adecuadas para estar
efectivamente protegido.
Las altas velocidades, los cables coaxiales anchos y los periodos de conexión
extendida facilitan a los intrusos “asaltar” los computadores del hogar. Los
hackers han ideado muchas formas para llegar a los equipos y, al igual que sus métodos,
tienen motivos muy diversos para hacerlo. Para algunos es sólo un tema de
diversión, una oportunidad para invadir la privacidad ajena por un afán
voyerista o por el desafío tecnológico. Para otros, es un negocio serio y con
objetivos claros.
Los hackers profesionales buscan información en los discos duros que puedan
utilizar para su beneficio, desde números de cuentas bancarias hasta
direcciones físicas y números de tarjeta de crédito. Se ha desarrollado todo
un mercado negro entre los hackers y los ladrones de identidad. Los intrusos no
siempre están tras los datos, sino que también secuestran los computadores del
hogar y los utilizan como fachada para comenzar más agresiones. Cuando un
hacker utiliza un equipo para lanzar un ataque, el usuario es finalmente el
sospechoso de los delitos que él cometa.
Por supuesto que cuando se hace una conexión análoga a Internet, hay cierto
grado de vulnerabilidad. Sin embargo, cuando se trata de una conexión DSL o por
cable está mucho más expuesto y es aún más importante usar mayores medidas
de seguridad. Por todo lo anterior, el software antivirus puede no ser
suficiente. Es el momento de pensar seriamente en tomar la siguiente medida de
seguridad: instalar un firewall personal.
La protección del “Cortafuego”
Los firewall o cortafuegos personales son la mejor forma de proteger el
computador personal contra los ataques maliciosos que existen actualmente en
Internet. Actúan como centinelas, vigilando constantemente las conexiones a
Internet e interrogando a quien intenta acceder al sistema. Preguntan “¿quién
es usted y cuál es su contraseña?” y sólo dan acceso cuando están
satisfechos con la respuesta.
En términos más técnicos, los firewall personales monitorean todo el tráfico
que entra y sale del computador. Revisan cada grupo de datos que intenta salir
de Internet al computador y viceversa. Cada paquete de datos tiene una firma que
identifica quién lo envió y cómo se debe procesar el paquete. Los firewall
ven esta información y luego toman decisiones de acceso; decisiones con base en
las reglas predeterminadas del firewall. Si un paquete es de origen desconocido
o no cumple una regla, el firewall induce al usuario para que tome una decisión
ad hoc.
Además de sus funciones básicas, los firewall personales monitorean y ocultan
los puertos para frustrar las técnicas de exploración de puerto. Identifican y
bloquean los troyanos conocidos y los archivos de comando (scripts) web
maliciosos. También permiten saber cuando un programa desconocido del
computador intenta acceder a Internet.
Tomando en cuenta todo lo anterior, Symantec recomienda a los usuarios contar
con una solución integrada de seguridad, es decir, un software que incluya no sólo
un antivirus, sino también un firewall, además de otras herramientas de
protección. De esta forma, estarán protegiendo su información y el patrimonio
digital guardado en su computador.
Articulo
Original :
http://www.diarioti.com/gate/n.php?id=8592